martes, 6 de diciembre de 2011

Alcanzando el Bienestar en mi Vida: El Tratamiento Psicológico


Enfermedades crónicas no trasmisibles: Aspectos Psicológicos de La diabetes



La Diabetes mellitus es una enfermedad crónica, que comprende un grupo de trastornos metabólicos caracterizado por un aumento de las cifras de glucosa en sangre, al que se conoce con el nombre de hiperglucemia, que si no es tratada produce un gran deterioro en la salud del individuo, reduce su calidad de vida y lo puede llevar a complicaciones severas como ceguera, insuficiencia renal, amputaciones y muerte.
La Organización Mundial de la Salud define la diabetes como un desorden metabólico caracterizado por una etiología múltiple con: 1)1. Hiperglucemia crónica con cambios en el metabolismo de los carbohidratos, grasas y las proteínas, 2) Resultado de un defecto de la secreción y/o la acción de la insulina, de manera que se puede generalizar diciendo que la hiperglucemia se considera secundaria a una deficiencia relativa o absoluta de insulina, o bien a un exceso relativo de los niveles de glucosa, así como a una mala utilización de azúcares por parte del organismo.


Clasificación
Prediabetes.
La elevación de la glicemia a niveles menores del corte del diagnóstico de Diabetes tiene implicaciones clínicas de riesgo. En este sentido el término “prediabetes” contempla a las personas con intolerancia a los carbohidratos y glicemia alterada en ayunas.
No todos los individuos con prediabetes van a desarrollar diabetes, una parte significativa de personas pueden llegar a alcanzar normo glicemia con cambios en estilos de vida. La identificación de personas con prediabetes, particularmente en el contexto del síndrome metabólico nos indica quienes se benefician de una reducción del riesgo cardiovascular.



Diabetes Tipo 1
La Diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune en la cual se pierden las células beta del páncreas. Típicamente presenta un brote sintomático abrupto y usualmente pero no siempre se presenta en niños y adultos jóvenes menores de 30 años. Sin embargo, cada día se le reconoce un mayor papel en las personas mayores de 30 años, encontrándose formas idiopáticas en personas mayores de 60 años.

Diabetes Tipo 2
En cuanto a este tipo específico,  es la más frecuente y se manifiesta con una aparición más insidiosa y es comúnmente asintomática en los primeros años antes del diagnóstico. La Diabetes tipo 2 resulta de la resistencia a la insulina junto a un defecto en la excreción de insulina, en la cual cualquiera de las dos puede predominar. La incidencia de la Diabetes tipo 2 aumenta con la edad y usualmente se presenta en adultos, pero se está diagnosticando con mayor frecuencia en personas más jóvenes a medida que aumenta la obesidad, asociado a malos hábitos de alimentación y sedentarismo. Las personas latinas tienen mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad.

Diabetes Gestacional
Se trata del trastorno del metabolismo de la glucosa que ha comenzado o ha sido reconocido por primera vez durante el embarazo. No excluye la posibilidad de que la intolerancia a la glucosa antecediera al embarazo sin que hubiera sido detectada. Debe diferenciarse del paciente diabético ya diagnosticado que queda embarazada. Su concepto es independiente de que persista o no después del embarazo o de la necesidad de tratamiento con insulina o no. 

Síntomas
Los efectos de la diabetes mellitus incluyen la lesión, disfunción y afectación tardía de varios órganos. La diabetes mellitus se puede presentar de diferentes formas, en ocasiones con síntomas característicos como poliuria, polidipsia, polifagia, visión borrosa y pérdida de peso y en otras formas más..
Síntomas de Diabetes Tipo I. Se consideran:  a) necesidad de orinar frecuentemente , b) aumento de la sed, c)pérdida de peso, d)aumento del apetito, e)debilidad.
Sintomas de Diabetes Tipo II. Los más importantes son: a) Fatiga, b) necesidad de orinar frecuentemente, c)sed frecuente, d)visión borrosa, e)infecciones de la piel, encías y de la orina tardan en curarse, f)escozor en los genitales, g) entumecimiento de los pies o piernas, h)afecciones del corazón.



Personalidad del Paciente Diabético
En la mayoría de los casos se puede percibir reacciones de inadaptación psicológica y social, que pueden ser más o menos duraderas que son tributarias de atención especializada ya que pueden afectar el control metabólico. Por esta razón requieren atención psicológica.
Pacientes de reciente debut (comienzo).
El diabético de debut se preocupa y angustia por la forma como cree se va a desarrollar su vida a partir de ese momento. No solo considera las verdaderas condiciones que le impone el médico para cumplir su tratamiento sino que le agrega nuevas limitantes sugeridas por otras personas o valoradas por él, que hacen que perciba la enfermedad como más invalidante de lo que realmente puede ser. Por estas razones aparecen con frecuencia en esta etapa síntomas ansiosos y/o depresivos que requieren tratamiento.

Pacientes descompensados psicológicamente por razones de origen.
El estrés emocional por sí mismo constituye en muchas ocasiones el motivo que justifica el descontrol. La aparición de eventos vitales que demandan un reajuste psicológico se  encuentran entre estas causas. Los conflictos y tensiones vivenciadas por el paciente en el ámbito personal, familiar, laboral, para los que no tiene una solución adecuada y que afectan su estabilidad constituyen con frecuencia motivo de consulta e ingreso por provocar descompensación de la DM. .
Por las características de la enfermedad y su tratamiento es frecuente encontrar pacientes que no se adaptan y que por tanto no aceptan su condición de diabéticos. Esta situación es típica del debut, pero puede también observarse en cualquier momento del curso de la enfermedad, incluyendo a aquellos pacientes que tienen mucho tiempo de evolución de la misma. La inadaptación puede observarse tanto en la esfera personal como social.

Situaciones especiales durante el curso de la enfermedad.
Embarazo: Los riesgos que puede afrontar la mujer diabética y su futuro hijo, deben ser de su conocimiento y para ello deberá recibir una adecuada orientación y apoyo tanto para la toma de decisiones al respecto como para mantener un estado óptimo desde el punto de vista psicológico.
Aparición de complicaciones invalidantes: La labor preventiva es indispensable (sobre todo ante la posibilidad de pérdida de visión) para que el paciente pueda reorientar su actividad diaria en particular y su vida en general.
Niños diabéticos al llegar a la pubertad: la adolescencia como edad crítica de adaptación suma sus condiciones a las del tratamiento, pudiendo aparecer transgresiones del mismo que lleven al descontrol metabólico. Esto hace a esta edad particularmente vulnerable y necesitada de orientación y apoyo.
El paciente geriátrico: a la depresión, ansiedad y sentimientos de indefensión frecuentes en la edad geriátrica, se suman preocupaciones por su condición de diabético, lo que puede influir negativamente en su estado psíquico y llevarlo al descontrol metabólico. Es necesario en estos casos el apoyo moral y material, así como estimular la realización de actividades que permitan sus condiciones físicas y le resulten placenteras a la vez que los provean de una identidad social positiva.


Intervención psicológica en diabetes: Ámbito y aplicaciones
Intervención psicológica en afrontamiento de la enfermedad. Tras el diagnóstico pueden aparecer sentimientos de incertidumbre y desconcierto. Las intervenciones dirigidas al entrenamiento en habilidades sociales y de afrontamiento pueden contribuir a la mejora en el control diabético y en la aceptación de la enfermedad.
Intervenciones en mejora de la adherencia al tratamiento. Se puede utilizar la aplicación de contingencias, bien sobre la realización de determinadas conductas relacionadas con la adherencia al tratamiento, o  sobre los resultados en las diferentes medidas bioquímicas relacionadas con el control metabólico.  Los estudios indican que la terapia conductual familiar es un procedimiento eficaz para conseguir una mejora en las relaciones entre padres e hijos y una reducción de los conflictos en relación a la diabetes.

Intervención psicológica en control de las hipoglucemias. Se han desarrollado distintos programas con el objetivo de mejorar la detección e interpretación de los síntomas.
Intervención psicológica en autocontrol glucémico. Un tipo de programa de intervención que trabaja directamente con el comportamiento de estimación como mecanismo central del proceso de regulación bioconductual, que en el paciente diabético sustituye al mecanismo fisiológico normal de regulación glucoinsulínica es el programa de entrenamiento en discriminación del nivel de glucosa en sangre. Es un tratamiento bien establecido, que ha mostrado su eficacia en numerosos estudios realizados en varios países.

¿Cómo Obtener y mantener una vida saludable según la etapa de vida por la que atravesamos?


Consejo para la Mujer Gestante o Lactante
Consejos sanos:
  • Mantener una alimentación variada y equilibrada, que incluya diariamente verduras, frutas y lácteos (leche, yogurt, quesillo).
  • Una mujer embarazada, debe agregar a su alimentación un vaso adicional de lácteos y un plato adicional de frutas o verduras
  • Una mujer en lactancia, debe agregar a su alimentación 2 vasos adicionales de lácteos y 2 platos adicionales de frutas o verduras
  • Es especialmente importante aumentar el consumo de pescado, ya que mejora el desarrollo del cerebro y de la retina del niño (a) y reduce los riesgos de un parto prematuro
  • Continúa haciendo tu actividad física habitual

Consejo para procurar un buen estilo de vida en los Niños
Que los primeros pasos de tu hijo(a) sean el comienzo de una vida activa y saludable
¿Por qué?
  • Porque haciendo actividad física crecerán mejor
  •  Tendrán huesos y músculos más fuertes
  • Conocerán su cuerpo y evitarán accidentes
  •  Mejorarán su autoestima al descubrir sus capacidades
  • Se sentirán alegres y se divertirán
Debes tomar en cuenta:
Los niños(as) aprenden jugando. Necesitan al menos 1 hora diaria de juegos activos. Comparte las actividades con tu hijo(a). Así podrás protegerlo de accidentes · Permite a tus niños(as) más oportunidades para estar activos. Disminuye el tiempo en actividades en las que permanecen sentados.

Consejos sobre alimentación
Recuerde que el niño(a) necesita una alimentación variada, que incluya diariamente lácteos, verduras y frutas de distintos colores, cantidades moderadas de pan y cereales y dos o tres veces por semana legumbres, pescado, pollo, pavo    tras carnes sin grasas ¡Ojo con las golosinas y bebidas! Su consumo frecuente es  causa de obesidad y caries dentales Las colaciones bajas en grasa, azúcar y sal son más saludables 


Una vida Saludable en la Juventud
Vive la juventud en movimiento. Te verás y sentirás mejor
 ¿Por qué?
  • Porque aumentarás tu fuerza y energía
  • Tu autoestima mejorará y te sentirás más seguro de tus capacidades
  • Podrás crecer y desarrollarte de manera más sana
  • Podrás prevenir la obesidad y futuras enfermedades corazón
  • Podrás compartir con tus amigos o hacer nuevas amistades
  • Te alejarás del alcohol, las drogas y el cigarrillo
  • Intégrate al programa de actividad física o deportes que más te guste en tu escuela o barrio.
  • Haz del deporte tu mejor panorama
  • No saques la vuelta. Participa en las clases de Educación Física de tu colegio
  • Ándate caminando o en bicicleta al colegio y usa las escaleras en vez del ascenso
Consejos sobre alimentación
  • Recuerda que golosinas, papas fritas, bebidas y helados tienen alto  contenido de grasas y azúcar o sal; consúmelos sólo de vez en cuando
  • Disfruta de 3 frutas y 2 ensaladas todos los días, son deliciosas y saludables
  • El pescado y las legumbres son excelentes alimentos para ti; consúmelos 2 veces por semana.
  • Respeta los horarios de las comidas, comer entre comidas, no te ayuda a mantener la línea.

  
Estilo Saludable en El Adulto Mayor
De usted depende no depender de los demás. Manténgase activo
¿Por qué?
Si hace más actividad física:
  • Se sentirá más relajado, tendrá más energía
  • Estará menos expuesto a accidentes
  • Se verá mejor y le será más fácil mantener un peso adecuado
  • Podrá prevenir o controlar mejor las enfermedades al corazón, obesidad,  presión alta y diabetes
  • Gastará menos en salud
  • Podrá mejorar su memoria y concentración


¿Qué hacer?
  • Trasládese caminando para ir de compras o a visitar a familiares y amigos
  • Salga a pasear caminando con sus seres queridos.
  • Escoja el ejercicio que más le guste y practíquelo 3 veces a la semana


Importante:
  • Haga actividad física, pero no se sobreexija
  • Aumente la frecuencia, duración e intensidad de sus ejercicios en forma progresiva
  • Si siente algún malestar, detenga la actividad y consulte a su médico


Nunca es tarde para hacer nuevas amistades.
Intégrese a las actividades que se realizan en su barrio o comuna




La Ansiedad: que es y cómo Combatirla

La ansiedad es una sensación normal que experimentamos las personas alguna vez en momentos de peligro o preocupación. La ansiedad nos sirve para poder reaccionar mejor en momentos difíciles.
Sin un mínimo de activación un estudiante no estudiaría para sus exámenes; o en una situación peligrosa con el coche no reaccionaríamos rápidamente, haciéndolo lo mejor que sabemos.  Sin embargo, cuando una persona se encuentra ansiosa con cierta frecuencia sin que parezca haber razón para ello, o cuando esa persona se tensa en exceso, entonces la ansiedad se convierte en un problema que produce sensaciones desagradables. Como la ansiedad es una reacción normal, el objetivo no es hacer que desaparezca, sino aprender a controlarla y reducirla a niveles manejables y adaptativos.
 ¿Qué sentimos al tener ansiedad?
Cuando una persona tiene ansiedad se produce una excitación  en su sistema nervioso, originándose una serie de síntomas. Los más comunes son:
  • Tensión en el cuello, hombros y espalda;
  • Dificultades de respiración, visión nublada, sofoco;
  • Taquicardia, o presión en el pecho;
  • Sensación de nudo en el estómago, naúseas;
  • Sudoración, temblor, hormigueo en las manos;
  • Inestabilidad, temblor, entumecimiento en las piernas.

¿Qué hacemos al tener ansiedad?
Algunas personas, para tratar de reducir la tensión desagradable que sienten cuando están ansiosas, suelen comer, fumar o beber en exceso. De momento, esto les alivia, pero a largo plazo la situación se puede complicar. De hecho, el café, el abuso del alcohol y del tabaco aumentan la tendencia a sentir ansiedad.
• Otras personas, en cambio, tienden a evitar las situaciones que les producen ansiedad. De momento, esa estrategia funciona. Pero, a largo plazo, las cosas pueden ir a peor. Evitar situaciones puede convertirse en un hábito perjudicial. Cuanto más se evita hacer frente a una situación desagradable, más fuerte se hace ésta y más débil se encuentra ante ella la persona, que va perdiendo confianza en sí misma. Así, los problemas no sólo no disminuyen, sino que van en aumento.
¿Qué pensamos al tener ansiedad?
Cuando una persona está con ansiedad, tiende a exagerar sus  problemas, a preocuparse en exceso antes de que ocurran, a esperar lo peor y a decirse a sí misma que, cuando lleguen esos momentos difíciles, no será capaz de hacerles frente.
Por otra parte, al notar los síntomas propios de la ansiedad, tenderá a pensar que está físicamente enferma y que algo terrible le va a ocurrir. Este pensamiento no hará sino aumentar esos síntomas. Es más; antes de que ocurran algunas de esas situaciones, dará por supuesto que se va a poner nerviosa, lo que, efectivamente, le pondrá más nerviosa. Son círculos viciosos que se van estableciendo en torno a la ansiedad.

¿Qué causa la ansiedad?
No es sencillo responder a esta pregunta. Hay muchas causas y varían de unas personas a otras.
  • Unas personas tienen problemas con la ansiedad porque tienen tendencia a reaccionar exageradamente ante las dificultades.
  • Otras se vuelven ansiosas como consecuencia de un acontecimiento especialmente desagradable.
  • En otros casos, la aparición de un problema importante o la acumulación de pequeños problemas causa la ansiedad.
  • En ocasiones, la ansiedad aparece justo cuando se han resuelto una serie de problemas y, por tanto, era de esperar que esa persona se encontrase mejor.

Los modos de desarrollar un trastorno de ansiedad son, pues, muy variados. Por esto, es importante reflexionar para descubrir la causa que ha podido producir la ansiedad y poder así hacer frente a los problemas de un modo más eficaz.
¿Qué mantiene la ansiedad?
Una vez que la ansiedad aparece, tiende a mantenerse, incluso si parece que ya no hay causa aparente para ello. Esto es debido a que se ha adquirido el hábito de preocuparse, de esperar dificultades y de evitar situaciones difíciles. Físicamente, el cuerpo se ha habituado a estar tenso y a reaccionar con ansiedad en todo tipo de situaciones. La ansiedad crea un círculo vicioso: como los síntomas son desagradables, la persona se vuelve más sensible a cualquier alteración física, se preocupa continuamente de que le pueda pasar algo (de que le dé un ataque cardíaco, pierda el control...), lo que le hace estar más ansiosa. Y así su sintomatología se agudiza.

COMO MANEJAR LA ANSIEDAD
¿Cómo hacer para que la ansiedad no vaya creciendo?
Lo primero de todo es impedir que la ansiedad siga aumentando.
Para ello, la persona ansiosa tendrá que ir haciendo algunos cambios en su estilo de vida. Por eso:
• Haga algo de ejercicio físico (ir a pasear, natación...).
• Decida qué cosas hay que hacer necesariamente y qué cosas se pueden aplazar para otra ocasión. No intente hacer todo a la vez.
• Encuentre tiempo para usted (tomarse un baño agradable, visitar a una persona amiga o tomar algo con alguien conocido).
• Póngase objetivos realistas, que sepa que puede llegar a conseguir.
• Obsérvese y aprenda qué le suele ocurrir cuando empieza a sentir ansiedad. Eso le servirá para controlar la ansiedad. El control es más fácil si se hace apenas se noten los prímeros síntomas.
• Intente hacer algo para cambiar la situación si descubre que algún acontecimiento está haciendo crecer su ansiedad.
¿Cómo manejar la preocupación?
Ante todo, es necesario aprender a distinguir entre preocupaciones reales y no reales.
Preocupación real es la causada por un problema real y que, por eso, permite hacer algo para buscar una solución o para mejorar la situación. Por ejemplo, si una persona tiene un problema económico, tendrá que pensar en una solución: ahorrar de algunos gastos, vender algo o pedir un préstamo. Un problema real no se puede ignorar porque no se soluciona por sí solo. Ante preocupaciones reales, siempre hay que actuar.
Preocupación no real es la causada por un problema imaginario, no real. Por ejemplo, una persona sigue pensando que tiene una enfermedad cardiaca debido al dolor en el pecho
después de que le ha examinado el médico o la médica y le ha explicado que la sintomatología es debida a la ansiedad.
¿Qué hacer con las preocupaciones no reales?
Cuando empiece a preocuparse intente reemplazar el pensamiento por una idea más racional. Por ejemplo, si está pensando "voy a tener un ataque cardíaco”, dígase la verdad:
"esta sensación se debe a ansiedad y no a un problema físico”. Ponga empeño en no exagerar ("todo me sale mal") y sea más realista ("el que se me estropee el coche no significa que todo me salga mal”).
• Si la preocupación persiste, distráigase. Fíjese en lo que está pasando a su alrededor. Realice alguna actividad mental o física. La actividad mental, como hacer un crucigrama, y la actividad física, como ir a dar un paseo, le permitirán distraerse y, por tanto, dejar de preocuparse.
• Pregúntese qué probabilidad real hay de que ocurra lo que tanto le preocupa. Se sorprenderá a menudo pensando, sin razón, siempre lo peor.
¿Cómo afrontar las situaciones difíciles?
La persona que está ansiosa deja muchas veces que los problemas continúen, en lugar de intentar solucionarlos. Para que no le ocurra eso, hágase un plan para afrontar las situaciones difíciles que está tratando de evitar:
• Dése cuenta de qué situaciones le crean ansiedad. Son seguramente situaciones que trata de esquivar habitualmente. Pero, para superar su ansiedad, deberá dejar de evitarlas y
hacerlas frente.
• Concrete qué quiere cambiar. Por ejemplo, ¿está evitando salir a la calle o estar con gente? Estas serán entonces las actividades a modificar. Haga una lista de estas situaciones.
• Comience por algo fácil. Empiece por alguna situación que le cause alguna ansiedad pero que se vea capaz de afrontar. Hay que ir avanzando poco a poco.
• Practique diariamente y de forma regular y prolongada. Haga frente a esas situaciones difíciles por lo menos una vez al día hasta que la ansiedad desaparezca.
Cuanto más practique más rápido será el progreso.
• Pida ayuda a familiares y personas amigas. Su ayuda es muy importante. Además, al principio, quizás necesite que le acompañen para hacer frente a las actividades difíciles.
• Compruebe qué tal lo está haciendo. Utilice un diario de actividades para que sea consciente de lo que hace.
• Muévase y respire despacio. Utilice los ejercicios de relajación que ha aprendido.
• Haga progresos gradualmente. Cuando se sienta mejor en las primeras situaciones a que ha hecho frente, elija otras un poco más difíciles.
• Sea perseverante. En ocasiones tendrá la tentación de olvidar algo que había planificado cuando se siente con ansiedad. No se dé excusas. Es vital hacer frente a las dificultades en cualquier estado en que se encuentre.
• Qué hacer si no funciona. Si no avanza y no llega a cumplir el objetivo, busque algunos pasos intermedios- Pida más ayuda a otras personas para hacer las cosas que le parezcan difíciles. Dedique más tiempo a relajarse y a hacer cosas agradables.
• Prémiese con algo que le apetezca cuando haya hecho algún progreso.
• Cambie su modo de sentir. Cuando haga cosas difíciles, se encontrará con ansiedad al principio. Únicamente afrontando las situaciones una y otra vez empezará a sentirse mejor.

El estrés: Un mal diario en la Actualidad

Es importante conocer  qué lo provoca, encontrar maneras de identificar y enfrentar los factores que lo causan, además de formas de minimizar el nivel total de estrés que siente a diario. El estrés puede ser producido por un sinnúmero de factores, tanto internos como externos, algunos de los
cuales puede que usted desconozca. El estrés repetido o constante puede causar tensión, dolor crónico, ansiedad e incapacidad para disfrutar la vida. Con la terapia y el tratamiento adecuados, usted puede aprender a prevenir y a enfrentar el estrés, y con apoyo, puede esforzarse por
liberarse de patrones o situaciones estresantes.

Reconociendo y manejando las causas del estrés
  • Aprenda a reconocer las causas del estrés o los “factores desencadenantes” como lidiar con gente difícil, tener problemas financieros, el ruido, la falta de tiempo o las situaciones de mucha presión. Haga un análisis de sus actividades diarias periódicamente, con el objetivo de reconocer factores desencadenantes de los que quizás no tenga conocimiento; identifique patrones en sus síntomas y niveles de estrés. Quizás quiera hablar de los factores que causan su estrés con su médico o terapeuta.
  • Mantener un diario donde tenga anotadas la hora del día y la actividad que se encontraba realizando cuando se sintió estresado, puede ser útil. Muchas personas también se han dado cuenta de que un calendario que refleje sus estados de ánimo sirve de mucha ayuda.
  • En la medida de lo posible, encuentre la manera de controlar la hora y los lugares en los que le toca lidiar con personas o situaciones difíciles, escogiendo momentos en los que se encuentre lo más calmado y relajado que pueda.
  • Busque el modo de estar preparado para los factores causantes de estrés que no pueden evitarse, por ejemplo, puede hablar con un amigo de confianza antes de enfrentar una situación estresante, apartar un poco de tiempo para estar solo después de incidentes de este tipo o tomar un receso durante el día para descansar un poco o meditar.
  • Cancelar o posponer cualquier encuentro que le provoque estrés, si no se siente bien, es una forma legítima de cuidar de usted mismo.

Importancia de la Relajación para vencer el estrés
Dedique un tiempo para descansar y relajarse. Comprométase a dedicar cierto tiempo para relajarse a la misma hora todos los días o cada semana. Escríbalo en su agenda o calendario si esto le ayuda a recordarlo.
Pruebe diferentes métodos de relajación hasta que encuentre el más adecuado para usted. Entre los métodos que han funcionado para otras personas se encuentran:
  • Caminar
  • Escuchar música
  • Hacer ejercicios ligeros como bailar o pasear en bicicleta

Realizar ejercicios de respiración, tensión muscular o de visualización. Estos incluyen respirar profundamente y concentrarse en su respiración o tensionar y luego relajar los grupos de músculos uno por uno, desde los dedos de los pies hasta la cabeza o bien visualizar un lugar tranquilo, seguro y libre de estrés. Pida al terapeuta que le dé sugerencias o instrucciones.
  • Meditación o yoga
  • Música
  • Arte

Ponga en práctica sus técnicas de relajación durante un rato inmediatamente antes o después de situaciones estresantes.
Recuerda que la ingesta de bebidas alcohólicas o sustancias ilegales para enfrentar el estrés, no sirve de nada, pues no solucionan el problema.

Otros factores causantes de estrés
  • Evalúe su forma de gastar el dinero y pregúntese si ésta pudiera estar aumentando su nivel de estrés. Busque la manera de salir de deudas. Analice la posibilidad de elaborar un presupuesto: calcule la cantidad de dinero que necesita para los gastos fijos del mes, por ejemplo el pago de la renta o hipoteca, los servicios básicos, transporte y alimentación y trate de apartar el dinero que va a utilizar para la cancelación de éstos, antes de que se venza la fecha de pago.
  • Evalúe su forma de administrar el tiempo y pregúntese si ésta pudiera estar aumentando su nivel de estrés.
  • Analice la posibilidad de utilizar una agenda personal o un calendario. Deje notas dirigidas a usted mismo como recordatorios adicionales de tareas importantes, llamadas telefónicas o citas. Recuerde apartar cierto tiempo en su calendario para descansar.
  • Hágase expectativas realistas de usted mismo. Nadie puede “hacer todo a la vez”. No existe la perfección, aunque muchas personas creen que deben ser perfectas y se colocan en situaciones estresantes tratando de alcanzarla. Haga un esfuerzo por aceptarse como es y no castigarse por sus errores. Concéntrese en sentirse satisfecho por sus logros en lugar de pensar que es incapaz por las cosas que no ha hecho. Divida las tareas grandes, de modo que pueda realizarlas poco a poco y fácilmente.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Usted puede alcanzar un estilo de vida saludable: Medidas Preventivas

Poner atención y hacer cambios en aspectos de su vida como manejar su estrés, realizar acondicionamiento físico, recibir tratamiento médico, mejorar sus relaciones y su trabajo diario o
laborar como voluntario, puede tener efectos positivos que pueden ayudar mucho a su salud mental y física. No existe un buen o mal camino para hacer estos cambios y usted puede realizarlos a su propio ritmo. El plan adecuado para lograr un estilo de vida saludable es el que
mejor funcione para usted.

Bienestar físico

Poner en práctica hábitos saludables al dormir, comer y realizar actividades físicas no tiene que ser nada complicado, tormentoso o desagradable y puede marcar una gran diferencia en la manera  como se siente. Muchas personas han descubierto que realizar cambios simples como eliminar el  consumo de cafeína o salir a caminar con regularidad, les ha ayudado a estabilizar sus estados de  mínimo.

Sueño
  •  Dormir demasiado o no dormir lo suficiente puede empeorar sus estados de ánimo. Mantenga un horario regular para dormir, siempre que le sea posible. Programe una alarma si es necesario y trate de levantarse a la misma hora todas las mañanas, incluso los fines de semana, y acuéstese  proximadamente a la misma hora por las noches. Si tiende a padecer de insomnio, trate de evitar  las siestas durante el día, pues éstas pueden alterar su sueño por la noche.
  • Adopte una rutina o realice actividades a la hora de irse a dormir que le permitan olvidarse poco a poco de su día y sentirse relajado cuando se vaya a acostar. Trate de hacer ejercicios de relajación para conciliar el sueño.
  •  Evite tomar medicamentos sin receta médica para dormir, a menos que su médico se los haya recomendado y esté monitoreando la forma cómo los está tomando.
  •  Evite la cafeína, sobre todo acercándose el final del día. Revise los ingredientes, ciertas sodas y tipos de té pueden contener la misma cantidad de cafeína que una taza de café.
  • Comer bastante puede mantenerle despierto; los refrigerios ligeros pueden ayudarle a dormir
  • De ser posible, evite trabajar hasta tarde por la noche o aceptar un trabajo en el que tenga que hacer turnos nocturnos. Si no le queda otra alternativa, trate de trabajar la misma cantidad de horas todas las noches para que se pueda acostar a la misma hora y dormir la misma cantidad de tiempo cada día.
  • Si se despierta temprano por la mañana y no puede dormirse de nuevo, quizás le ayude levantarse de la cama y realizar una actividad tranquila como leer.
  • Si de repente nota que necesita dormir más o menos horas de lo acostumbrado, entonces usted pudiera estar experimentando síntomas de depresión o de manía. Esté pendiente de cualquier cambio en sus patrones de sueño y hable de ellos con su médico o profesional de salud mental.

Comiendo adecuadamente

  •          Consuma varios tipos de alimentos al día para que obtenga la energía, proteínas, vitaminas, minerales y fibra que necesita. Incluya muchos vegetales y frutas (preferiblemente crudas) y granos integrales.
  •       Modere su consumo de grasas, colesterol, azúcares y sal.
  •          Beba al menos ocho vasos de agua al día y más si hace ejercicio. Si está tomando ciertos tipos de medicamentos, es posible que necesite mucho más agua. Consulte con su médico o farmacéutico.
  •          Modere su consumo de bebidas alcohólicas y cafeína, o mejor aún, evítelas por completo.
  •          Evite las dietas rigurosas que le prohíben ingerir alimentos del todo o que le prohíben consumir uno o más grupos de alimentos. En vez de adoptar dietas radicales, combine la actividad física regular con porciones más pequeñas de comida, si está preocupado por su peso.
  •          Esté pendiente de cambios en su apetito. Hable con su médico sobre cualquier cambio que se presente.
  •          No se salte ninguna comida, aunque su nivel de energía y apetito estén bajos.
  •          Si tiende a comer más de la cuenta, identifique los factores causantes de estrés o factores desencadenantes que pudieran causar este problema.
  •          Consulte con su médico o terapeuta formas de evitar o enfrentar estos factores desencadenantes. Quizás le sea útil anotar lo que sentía o sucedía al momento de comer demasiado, para que esto ayude a determinar sus factores desencadenantes.
  •          Tenga a mano alimentos que sean saludables, rápidos y fáciles de comer como frutas frescas, yogurt, pan integral, galletas integrales para aquellas ocasiones en las que esté apurado o en las que no se sienta con deseos de preparar una comida. Trate de programar ir de compras de manera regular, de manera que no tenga que consumir comida rápida o chatarra sólo porque tenga hambre.
Ejercicio
  •          Elija una rutina de actividad física que disfrute, una que no se sienta como un quehacer doméstico. Puede que quiera escoger varias actividades para tener variedad.
  •          Concentre su atención en lograr que ésta sea una experiencia lo más placentera posible. Por ejemplo, si se siente muy tímido como para hacer ejercicio en un gimnasio o en lugares abiertos, comience realizando esta actividad en casa. Si cree que necesita motivación adicional o compañía, trate de hacer ejercicio con un amigo o un familiar.
  •          Consulte con su médico antes de empezar cualquier régimen de ejercicio. No escoja una rutina de ejercicio que ponga en riesgo su salud. Tenga en cuenta los medicamentos que se encuentre tomando y asegúrese de que factores como una frecuencia cardiaca elevada y sudar bastante, no interferirán con el efecto de los mismos. Puede que necesite tomar precauciones especiales cuando haga ejercicio, como beber más agua, por ejemplo.
  •          Comience despacio y continúe hasta llegar a una frecuencia saludable. Mantenga su propio ritmo para que no agote sus energías ni se desanime pronto.
  •          No pase por alto sus propias limitantes físicas ni haga ejercicio hasta llegar al punto de sentir dolor.
  •          Una buena meta de ejercicio que puede aspirar a alcanzar es hacer ejercicio durante 30 minutos al día, tres veces a la semana.
  •          Incorpore más actividades físicas en su rutina diaria. Tome las escaleras en vez del elevador, bájese del autobús antes de su parada y camine una cuadra más o estacione su vehículo en el extremo más lejano del estacionamiento.



En busqueda de la una Vida Estable y Equlibrada: Promocion y Abordaje de la Salud Mental


Salud mental es más que la mera ausencia de trastornos mentales. La dimensión positiva de la salud mental ha sido subrayada en la definición de salud de la OMS, tal cual consta en la constitución misma: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Los conceptos de salud mental  ncluyen bienestar subjetivo, autonomía, competencia, dependencia intergeneracional y de conocimiento de la habilidad de realizarse intelectual y emocionalmente. También ha sido definido como un estado de bienestar por medio del cual los individuos reco­nocen sus habilidades, son capaces de hacer frente al estrés normal de la vida, trabajar de forma productiva y fructífera, y contribuir a sus comu­nidades. Salud mental se refiere a la posibilidad de acrecentar la competen­cia de los individuos y comunidades y permitirles alcanzar sus propios objeti­vos. Salud mental es materia de inte­rés para todos, y no sólo para aquellos afectados por un trastorno mental.
En efecto, los problemas de la salud mental afectan a la sociedad en su totalidad, y no sólo a un segmento limitado o aislado de la misma y por lo tanto constituyen un desafío impor­tante para el desarrollo general. No hay grupo humano inmune, empero el riesgo es más alto en los pobres, los sin techo, el desempleado, en las personas con poco nivel de escolari­dad, las víctimas de la violencia, los migrantes y refugiados, las poblacio­nes indígenas, las mujeres maltratadas y el anciano abandonado.
En todos los individuos, la salud men­tal, la física y la social están íntima­mente imbricadas. Con el creciente conocimiento sobre esta interdepen­dencia, surge de manera más evidente que la salud mental es un pilar central en el bienestar general de los indivi­duos, sociedades y naciones.
Desafortunadamente, en la mayor parte del mundo, no se le acuerda a la salud mental y a los trastornos menta­les la misma importancia que a la físi­ca; en rigor, han sido más bien objeto de ignorancia o desatención.


Promoción de la Salud Mental
La promoción de la salud mental se refiere con frecuencia a la salud mental positiva, considerando la salud mental como un recurso, como un valor por sí mismo y como un derecho humano básico que es esencial para el desarrollo social y económico. La  promoción de la salud mental tiene el objeto de ejercer un impacto sobre los determinantes de la salud mental con el fin de aumentar la salud mental positiva, reducir desigualdades, construir capital social, crear ganancia de salud y reducir la diferencia en la expectativa de salud entre los países y grupos. Las intervenciones de promoción de la salud mental varían en su alcance e incluyen estrategias para promover el bienestar mental de aquellos que no están en riesgo, aquellos que están en alto riesgo y aquellos que están padeciendo o recuperándose de problemas relacionados con la salud mental.
Las actividades de promoción de salud mental implican la creación de condiciones individuales, sociales y ambientales que permitan el óptimo desarrollo psicológico y psicofisiológico. Dichas iniciativas involucran a individuos en el proceso de lograr una salud mental positiva, mejorar la calidad de vida y reducir la diferencia en expectativa de salud entre países y grupos. Es un proceso habilitador que se realiza con y para las  personas. La prevención de los trastornos mentales puede ser considerada como uno de los objetivos y resultados de una estrategia más amplia de promoción de salud mental.

Prevención de la Salud Mental
Definiciones de prevención universal, selectiva e indicada
Prevención universal se define como aquellas intervenciones que están dirigidas al público en general o a un grupo completo de la población que no ha sido identificado sobre la base de mayor riesgo.
Prevención selectiva se dirige a individuos o subgrupos de la población cuyo riesgo de desarrollar un trastorno mental es significativamente más alto que el promedio, según evidencia comprobada por los factores de riesgo psicológico o social.
Prevención indicada se dirige a las personas en alto riesgo que son identificadas como personas con signos o síntomas mínimos, pero detectables, que pronostican el inicio de un trastorno mental, o marcadores biológicos que indican la predisposición para desarrollar trastornos mentales, pero que en ese momento, no cumplen con el criterio para trastorno mental.

En que se distingue la prevención y la promoción en el campo de la salud mental
La distinción entre la prevención y promoción de la salud radica en sus resultados proyectados. La promoción de la salud mental intenta promover la salud mental positiva aumentando el bienestar psicológico, la capacidad y la fortaleza emocional, y creando condiciones y entornos favorables a la vida.
La prevención de los trastornos mentales tiene como objetivo la reducción de los síntomas y en última instancia, la reducción de los trastornos mentales. Utiliza estrategias de promoción de salud mental como uno de los medios para lograr esas metas. Cuando la promoción de la salud mental tiene el objeto de mejorar la salud mental positiva en la comunidad, también podrá tener el resultado secundario de disminuir la incidencia de los trastornos mentales.
La salud mental positiva actúa como un poderoso factor de protección contra las enfermedades mentales. Sin embargo, los trastornos mentales y la salud mental positiva no se pueden describir como extremos diferentes de una escala lineal, sino más bien como dos componentes superpuestos e interrelacionados de un solo concepto de salud mental. Los elementos de prevención y promoción a menudo están presentes dentro de los mismos programas y estrategias, involucrando actividades similares y produciendo resultados diferentes pero complementarios. Debido a que tanto la promoción de la salud mental como la prevención de los trastornos mentales se ocupan principalmente del mejoramiento de la salud mental y la influencia de sus antecedentes, se deben entender como enfoques conceptualmente distintos pero interrelacionados.